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domingo, 28 de noviembre de 2010
miércoles, 27 de octubre de 2010
viernes, 22 de octubre de 2010
" Hàbitos de Lectura"
Como crear hábitos de lectura
Estos 6 puntos contrarrestan aquellos errores y ayudan a que los niños disfruten de la lectura. Algo que no solamente les distraerá, sino que les enriquecerá y hará crecer mucho más saludables en todos los aspectos (físico, intelectual, moral y social). Estos son:
1. Establecer un tiempo de lectura habitual (en contraposición de Falta de tiempo para leer): Tenemos que establecer para nuestros hijos un horario fijo de lectura para que se convierta en rutina habitual y lo vean como un aspecto importante de su vida diaria. Con solo 30 ó 45 minutos diarios podría valer. Además es un momento muy valioso para compartir con ellos. Si les leemos, o leemos juntos, van a estar esperando todo el día a ese momento compartido con aquellos a los que quieren. Y van también a reconocer la importancia que tienen para nosotros que apartamos este tiempo para dedicárselo exclusivamente.
2. Enseñar con el ejemplo (en contraposición de Los adultos no leen): Como en muchos otros aspectos de la vida, los niños no aprenderán del gusto por la lectura si no nos ven hacerlo a nosotros. En esto no vale el viejo dicho de “haz lo que digo, no lo que hago”. Por ello es recomendable establecer una rutina en la que leamos juntos. Ellos pueden estar leyendo su libro favorito y nosotros otro libro o el periódico. O incluso podemos leerles el libro, dependiendo de la edad. Además todo momento que pasemos con ellos refuerza los lazos de unión entre padres e hijos y hará más fácil que puedan compartir sus inquietudes con nosotros.
3. Tener una biblioteca en casa (en contraposición de No hay que leer en casa): Si no hay libros en la casa, poco van a poder leer. Debemos de tener una biblioteca con libros interesantes que puedan usar todo el tiempo (novelas y libros de consulta). Y sobre todo que puedan elegir ellos, entre los similares a los que hemos escogido nosotros. No se necesitan muchos libros, y muchos de ellos los podemos sacar de las bibliotecas públicas durante unos días o semanas [Más adelante escribiremos sobre como formar una biblioteca en casa.]
4. Hacer de la lectura algo ameno (en contraposición de Los cansan): La lectura no debe de ser una tarea para los niños sino más bien una puerta a un mundo nuevo de fantasía y de conocimiento. Les tenemos que ayudar a que lo descubran ellos y entienda el libro en el contexto de su vida. Una forma buena es que después de leer nos cuente lo que han entendido en sus propias palabras, para que así vean nuestro interés y nosotros podamos ayudarles a comprender aquellas partes más difíciles. Pero con cuidado de que no se convierta en una tarea hasta rebuscar lo que se han olvidado u obligándole a terminar un libro que no le gusta.
5. Buscar la variedad (en contraposición de Poca oferta): No debemos de poner el énfasis solo en aquellos libros que nos gustan a nosotros o que conocemos. Todos los años se publican miles de títulos nuevos. Aprovechemos las bibliotecas públicas para conocer más libros y temas. Allí pueden consultar con el personal empleado para ver que recomiendan ya que estarán encantados de ayudarles. Vayan con sus hijos y dejen que escojan los libros. Además si puede ser una serie, mejor. Así si le gusta, no dudará en escoger el siguiente. Aproveche y no solo elija novelas, sino también libros didácticos que enseñen diferentes cosas.
6. Aprender a leer (en contraposición de No les dan un método de lectura): Si bien es cierto que nadie nace sabiendo leer, hay varios grados de conocimiento. Aparte del hecho de reconocer las palabras, es necesario para su disfrute el comprender y poder analizar lo que el autor escribe. Hay que enseñarles un espíritu crítico para que saquen más jugo a la lectura y puedan asimilar las ideas principales del libro y compartirlas con otros. Una vez más, la biblioteca es una lugar muy bueno para encontrar estos métodos y asistir a las sesiones de lecturas para niños (y adultos) donde se explican los principales conceptos de los libros.
Es nuestra labor lograr hacer de nuestros hijos lectores habituales. Compartir esta importante habilidad y entretenimiento les dará una gran satisfacción a ellos, y a nosotros, y los momentos que disfrutemos juntos son imprescindibles para su desarrollo. Si logramos que nuestros hijos se acostumbren a buscar en los libros conocimiento e incluso ocio, habremos ganada la mitad de la batalla. Entonces les invitamos que escojan esta misma tarde un libro y lo compartan con sus seres queridos. Ellos se lo agradecerán.
1. Establecer un tiempo de lectura habitual (en contraposición de Falta de tiempo para leer): Tenemos que establecer para nuestros hijos un horario fijo de lectura para que se convierta en rutina habitual y lo vean como un aspecto importante de su vida diaria. Con solo 30 ó 45 minutos diarios podría valer. Además es un momento muy valioso para compartir con ellos. Si les leemos, o leemos juntos, van a estar esperando todo el día a ese momento compartido con aquellos a los que quieren. Y van también a reconocer la importancia que tienen para nosotros que apartamos este tiempo para dedicárselo exclusivamente.
2. Enseñar con el ejemplo (en contraposición de Los adultos no leen): Como en muchos otros aspectos de la vida, los niños no aprenderán del gusto por la lectura si no nos ven hacerlo a nosotros. En esto no vale el viejo dicho de “haz lo que digo, no lo que hago”. Por ello es recomendable establecer una rutina en la que leamos juntos. Ellos pueden estar leyendo su libro favorito y nosotros otro libro o el periódico. O incluso podemos leerles el libro, dependiendo de la edad. Además todo momento que pasemos con ellos refuerza los lazos de unión entre padres e hijos y hará más fácil que puedan compartir sus inquietudes con nosotros.
3. Tener una biblioteca en casa (en contraposición de No hay que leer en casa): Si no hay libros en la casa, poco van a poder leer. Debemos de tener una biblioteca con libros interesantes que puedan usar todo el tiempo (novelas y libros de consulta). Y sobre todo que puedan elegir ellos, entre los similares a los que hemos escogido nosotros. No se necesitan muchos libros, y muchos de ellos los podemos sacar de las bibliotecas públicas durante unos días o semanas [Más adelante escribiremos sobre como formar una biblioteca en casa.]
4. Hacer de la lectura algo ameno (en contraposición de Los cansan): La lectura no debe de ser una tarea para los niños sino más bien una puerta a un mundo nuevo de fantasía y de conocimiento. Les tenemos que ayudar a que lo descubran ellos y entienda el libro en el contexto de su vida. Una forma buena es que después de leer nos cuente lo que han entendido en sus propias palabras, para que así vean nuestro interés y nosotros podamos ayudarles a comprender aquellas partes más difíciles. Pero con cuidado de que no se convierta en una tarea hasta rebuscar lo que se han olvidado u obligándole a terminar un libro que no le gusta.
5. Buscar la variedad (en contraposición de Poca oferta): No debemos de poner el énfasis solo en aquellos libros que nos gustan a nosotros o que conocemos. Todos los años se publican miles de títulos nuevos. Aprovechemos las bibliotecas públicas para conocer más libros y temas. Allí pueden consultar con el personal empleado para ver que recomiendan ya que estarán encantados de ayudarles. Vayan con sus hijos y dejen que escojan los libros. Además si puede ser una serie, mejor. Así si le gusta, no dudará en escoger el siguiente. Aproveche y no solo elija novelas, sino también libros didácticos que enseñen diferentes cosas.
6. Aprender a leer (en contraposición de No les dan un método de lectura): Si bien es cierto que nadie nace sabiendo leer, hay varios grados de conocimiento. Aparte del hecho de reconocer las palabras, es necesario para su disfrute el comprender y poder analizar lo que el autor escribe. Hay que enseñarles un espíritu crítico para que saquen más jugo a la lectura y puedan asimilar las ideas principales del libro y compartirlas con otros. Una vez más, la biblioteca es una lugar muy bueno para encontrar estos métodos y asistir a las sesiones de lecturas para niños (y adultos) donde se explican los principales conceptos de los libros.
Es nuestra labor lograr hacer de nuestros hijos lectores habituales. Compartir esta importante habilidad y entretenimiento les dará una gran satisfacción a ellos, y a nosotros, y los momentos que disfrutemos juntos son imprescindibles para su desarrollo. Si logramos que nuestros hijos se acostumbren a buscar en los libros conocimiento e incluso ocio, habremos ganada la mitad de la batalla. Entonces les invitamos que escojan esta misma tarde un libro y lo compartan con sus seres queridos. Ellos se lo agradecerán.
Quiero Ser
QUIERO SER Braulio Solera
Quiero ser en ti lo que ya tu has venido a ser en mi Y ser en ti, mas que tan solo el recuerdo Mas que la memoria de alguien que fue Quiero ser todo lo que pueda ser por ti Y construir tu propio cielo Y quiéreme tan solo parte de lo que yo te ame.
Quiero ser aunque ya sea tarde Quiero estar aunque no estés aquí Quiero verte tan solo un instante Aunque tenga que para ello dejar de vivir.
Quiero ser tu corazón, Y de su color pintar la ciudad Como el rojo atardecer Que enloqueció mi pobre razón Y de la roja sangre con la que se ensangrienta la humanidad. Pintar tu boca y no dejarla de besar.
Braulio Solera S. Costa Rica.
# La Mamà màs mala del mundo..
Nosotros tuvimos la mamá más mala del mundo, mientras otros niños comían lo que querían, nosotros teníamos que desayunar cereal, huevos, leche y pan tostado. Cuando otros niños tomaban muchos refrescos y comían sin cesar dulces, pasteles y muchas botanas, nosotros teníamos que comer frijoles, aguas frescas, verduras, carne y pescado.LA MAMA MAS MALA DEL MUNDO
Cuando fuimos creciendo se hizo más mala, nuestra madre insistía en saber donde estabamos, parecía que estabamos encarcelados. Tenia que saber quienes eran nuestros amigos o con quien andábamos y lo que estábamos haciendo a cada instante. Nos insistía mucho en que si decíamos que nosíbamos a tardar una hora en algo o en algún lugar, debíamos tardarnos solamente una hora. Pero siguió siendo cada vez más mala. Me da vergüenza admitirlo, pero hasta tuvo el descaro de romper la ley federal del trabajo de los niños. Nos enseñó a lavar nuestros trastes, tendíamos nuestras camas, barríamos y trapeábamos nuestra recamara, lavábamos nuestra ropa, nos mandaba a la tienda de la esquina a que le hiciéramos mandados y aprendimos cosas muy crueles como cocinar y otras que de plano no queremos recordar. Nos parece que se quedaba despierta toda la noche pensando que podía hacernos al día siguiente para molestarnos. Cuando llegamos a la adolescencia fue más sabia y nuestras vidas se hicieron más terribles. Siempre insistía en que dijéramos la verdad y que le tuviéramos confianza. Nadie nos podía chiflar o tocar el claxon para que nosotros saliéramos corriendo, pues nuestros amigos tenían que tocar la puerta de nuestra casa y preguntar por nosotros. Se convirtió en una metiche total; quería que le informáramos el nombre de cada amigo; quienes eran sus padres, a que se dedicaba nuestro amigo y sus padres donde vivían; a que escuela asistía nuestro amigo y que estudios cursaba y muchas cosas más, sobre todo cuando queríamos ir a alguna fiesta, ya ustedes se han de imaginar. Por eso digo que nuestra madre fue un fracaso completo. Sin embargo ha pasado el tiempo y ninguno de nosotros ha sido arrestado por vago, ebrio o por tener problemas con drogas. No hemos participado en actos de violencia. Cada un de nosotros estamos trabajando para lograr un mejor futuro y solo nuestro esfuerzo será lo que nos haga cada día mejor. A nadie podemos culpar de nuestro futuro, cualesquiera que sea, nuestra madre hizo que nos convirtiéramos en adultos educados, respetuosos, honestos y trabajadores. Ahora que soy madre, estoy educando a mis hijos con las mismas enseñanzas y de la misma manera que mi madre nos educo. Me siento muy orgullosa cuando mis hijos me dicen que soy mala, muy mala madre. Verán, les digo, con el tiempo ustedes le darán gracias a Dios por haber tenido, como yo la tuve, la mamá más mala del mundo.
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